lunes, 24 de octubre de 2011

La Propaganda

“La propaganda tiene un solo objetivo: conquistar las masas. Todo procedimiento que nos conduzca a ello es bueno; cualquier método que lo dificulte, es malo.”(Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi)

Desde que en 2006 el Movimiento al Socialismo entró al gobierno ha ingresado con fuerza abrumadora en los medios de comunicación con propaganda inundando canales de televisión, creando “Radios Comunales” y un periódico de circulación Nacional; ha colocado anuncios en carreteras y ciudades  y, como si no fuera suficiente, los “Satucos” siguen pintando las paredes de espacios públicos y viviendas particulares en una campaña eterna que  ya tiene cinco años y nueve meses de duración.

Es muy probable que los miembros de ese “Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos” crean de manera efectiva y sin duda alguna que ellos son los inventores de esa táctica política o sistema de gobierno (llámelo como usted quiera) comportamiento que tiende a anular el pensamiento de la sociedad. Nada más falso, las comparaciones son odiosas pero a veces más que necesarias:

“La propaganda orienta la opinión pública en el sentido de una determinada idea y la prepara para la hora del triunfo... El triunfo de una idea, será posible tanto más pronto cuanto más vastamente haya obrado en la opinión pública la acción de la propaganda...”(Adolf Hitler, Canciller alemán principal responsable del Holocausto Judio y de la Segunda guerra Mundial)

Ejemplos como los anteriores sobran, especialmente si nos ponemos a buscar similitudes entre las políticas nazistas y el masismo. El presente artículo hace referencia al uso de la propaganda como medio de conquistar a las masas para alcanzar objetivos.

“El discurso expresa la ideología del hablante, es un reflejo más o menos pálido de su forma de entender el mundo circundante y su relación con los demás” (Lic. Patricio Brodsky, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires).

La propaganda del gobierno boliviano, al margen del dineral que le cuesta al Estado, es de tinte netamente político dista mucho de ser informativa y siempre hace referencia al Presidente como único responsable y actor protagónico de los logros del Estado, es por esta razón que no debe uno extrañarse cuando en cada acto de entrega de obras (sin importar lo insignificantes que sean estas) en gobiernos municipales y departamentales que están controlados por el MAS la figura del Alcalde y Gobernador sea prácticamente inexistente, las autoridades siempre dan un paso al costado y dejan que sea el mismo Presidente el que “se luzca” dando un discurso, resaltando los logros del “Proceso de Cambio” y los resultados del mismo. Ésta actitud de condescendencia de los allegados al Mandatario va de la mano del espectáculo que nos venden a diario; lo más triste es que utilizando la táctica de las anteriores gestiones juegan con la falta de conocimiento de las personas. Como ejemplo de esto vale la pena recordar la analogía que hacía nuestro matemático Vicepresidente entre el costo por kilómetro de la carretera que iba a travesar el TIPNIS y el costo de los Puentes Trillizos de la ciudad de La Paz, aprovechando que la mayor parte de la población no conoce la diferencia de costos entre un puente y un camino (y tampoco tiene la obligación de saberlo).

Con la nueva Cartera de Estado: Ministerio de Comunicaciones; creado con el objetivo de Informar sobre “la verdad”, en el típico estilo de la Alemania Nazi, espera a nuestra sociedad que la tormenta publicitaria mesiánica a favor del Presidente se incremente y que cada día nos informen sobre la verdad que ellos quieren que sepamos.

“Una mentira mil veces repetida....se transforma en verdad” (Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi)

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Cómo llegamos a este punto?

Alguna vez en mis años universitarios escuche decir a un catedrático: "Si el poder corrompe, todas las personas que están en ejercicio del poder son cuando menos corruptibles, por tanto, el poder es sinónimo de corrupción". Si el poder es sinónimo de corrupción podemos decir entonces que: el poder es corrupción, entonces ¿Qué será el poder absoluto? La primera respuesta que se me viene a la cabeza es: El poder absoluto es corrupción absoluta.

Todo Gobierno, sea de izquierda o de derecha, que ha ostentado el poder absoluto ha sido corrompido con el paso del tiempo; como Ingeniero me atrevo a ponerlo de una manera más matemática: "La corrupción de un Gobierno es directamente proporcional a la cantidad de poder que éste ostenta e inversamente proporcional a la cantidad de oposición política que pueda tener".

Centrándome un poco más en el título del presente artículo y al hablar de la situación delicada que hoy estamos viviendo en nuestra Bolivia, no debemos perder de vista que los que hoy rigen Bolivia fueron elegidos en las urnas a través del voto de las y los bolivianos que tuvieron fe en una propuesta diferente a las anteriores, cansados de la corrupción y de los "pasanakus" de los ahora extintos partidos tradicionales. Fue el propio Evo Morales en el cierre de su última campaña presidencial que pidió el voto por el MAS, no sólo para Presidente y Vicepresidente, si no también para Diputados Uninominales y así tener el control del otrora Congreso Nacional.

Ante semejante y explicita muestra de sed de poder y de control ¿Qué hizo la sociedad boliviana? Lejos de pensar y ver más allá de nuestras fronteras a sociedades donde la libertad de prensa es inexistente, observar cómo se comportan gobiernos caprichosos e indolentes (me refiero explícitamente a Venezuela y Cuba) y una lista demasiado larga como para ponerla en este espacio; le dio el control de la Asamblea al MAS con lo cual la entrega del control político casi total del País fue institucionalizada.

Creo que no debemos buscar culpables en los ministerios, en las oficinas del aparato del Estado, en las gobernaciones departamentales y municipales. Culpables somos todos los que dimos el voto al actual “Proceso de Cambio” por cualquier razón que haya sido, entonces si fue así, no debemos extrañarnos que existe un cambio tan radical como el que ahora tenemos. El nombre mismo lo dice “Proceso de Cambio” si así se leía y lee Evo y Álvaro tenían (y todavía la tienen) la consigna de cambiar todo, de no dejar piedra sobre piedra lo construido, para bien o para mal, por los “Cachorros del Imperialismo”; políticos que con su aciertos y desaciertos tendieron la cama para que vivamos lo que nos toca hoy y nos tocará mañana.
 ¿Cómo llegamos a esto? Los rusos decían: “El socialismo nos llevó al borde del abismo, nosotros simplemente dimos un paso adelante”. Nunca olvidemos que el partido gobernante se llama Movimiento al Socialismo 

Viva la República de Bolivia

Mi querido País

Nací y viví en la República de Bolivia (digo viví porque ya no es más "República") vi de niño las dictaduras militares y mi hogar allanado por paramilitares el año 1980, sin tener filiación política ni antecedentes partidarios, puesto que en mi familia siempre nos mantuvimos al margen de aquello.

En octubre de 1982 cuando tenía 9 años me toco ver el retorno de la democracia en mi amado País y tuve la oportunidad de ser testigo de una de los hitos históricos mas grandes del siglo XX, recuerdo el discurso de un Hernán Siles Zuazo flamente Presidente Constitucional de la República pidiendo 100 días para sacar adelante a Bolivia, ilusión que terminó en la renuncia de su Vicepresidente y el acortamiento de su mandato (autosecuestro de por medio). Luego vino el Dr. Paz Estenssoro (1985 - 1989) y su consabido 21060 lanzado con la, ahora famosa, frase "Bolivia se nos muere" el que cuatro años de gobierno después culminó la última de sus cuatro gestiones poniendo la cereza de la torta politica rosada al sacar a Bolivia de una crisis econónica horrorosa. Su sucesor, con un periódo intrascendente, reposado en el colchón económico del último gobierno de su tío: Jaime Paz (1989 - 1993), el que abandonó a Siles, pasaría cuatro años jugando futbol de salon y disfrutando de la bonanza de la anterior gestión sin nunca haber alcanzado siquiera un segundo lugar en alguna de las carreras eleccionarias; dejando al País la herencia de dos vástagos que tratan de seguir sus pasos de enriquecimiento a costa del Estado. Luego vino Goni (1993 - 1997), filosofo de profesión, cienasta de afición y minero por excelencia; el que al mando de sus secuaces encabezados por Revollo capitalizaron el País con contratos prebendistas los que, si bien nos llevaron a la economía globalizada, no supieron ser la respuesta de los necesitados de Bolivia. El Gral. Bánzer (1997 - 2001) cumplio su sueño de no morir como dictador y entrar en la lista de los mandatarios demócratas, lástima que durante su inconclusa gestión mas se ocupó (vanamente) de tratar de lavar su antigua imagen dictatorial, dejando como legado una subvención a los hidrocarburos que hasta hoy persiste; misma que de algún modo se ha convertido en derecho ciudadano adquirido. El sucesor: Jorge Quiroga (2001 - 2002) poco o nada hizo en su corta gestión más que llamar a elecciones y finalizar un funesto período que aniquiló al partido del ya extinto Banzer. Nuevamente Gonzalo Sánchez de Lozada (2002 - 2003) toma el mando de un País sin autoridad ni respeto a la ley donde Policías hacen huelga y cualquier grupo de más de 10 personas bloquea carreteras (entre lo más sobresaliente); trata de imponer medidas duras, recetas internacionales y fracasa a poco más de un año renunciando en medio de una de las manifestaciones espontáneas mas grandes de la historia Republicana y escapa de Bolivia gracias a militares corruptos que hoy están (gracias a Dios) en prisión. Vino Carlos Meza (2003 - 2005) un presidente "de lujo", como diría la Sra. Ana María Romero, atado de manos por un congreso sin norte y movimientos sociales con demandas imposibles de cumplir, con mas ego que pantalones corre la misma suerte del que lo había antecedido. El Sr. Rodirguez Veltzé (2005 - 2006) no hizo nada, porque nada tenía que hacer, cumplió los plazos establecidos y convoca a elecciones para dejar el Mando Presidencial al que las ganó.

No es mi intención extenderme más puesto que éste primer artículo es una forma de presentación, en el cual me esfuerzo por recrear en pocas líneas y casi sin detalles los 24 años de democracia que llevaron a Juan Evo Morales a ser Presidente. Mi intención es que el lector y seguidor de éste blog desde hoy encuentre una alternativa diferente a los retostados analistas politicos y tenga a mano un espacio nuevo con la opinión de un ciudadano de clase media que desea tiempos mejores para su País. En este nuevo espacio tambien pueden expresar su opinión o colgar artículos que nos hagan ver la realidad desde puntos de vista diferentes y poder contrastar y conocer las diferentes realidades de nuestra querida Bolivia.