Los chascarrillos picantes de nuestro Presidente sobre el papel de la mujer y el trato que debe darse a las mismas en la sociedad del moderno Estado Plurinacional ya no son una novedad.
Hace un tiempo nos deleitaba con el mordaz comentario de que en las regiones a las que visitaba y en las cuales existe obediencia ciega a la causa del MAS – IPSP, los varones caminan con un letrero que reza “Evo cumple” colgado debajo de la cintura, lejos de ser una broma es realmente aberrante; posteriormente en una de sus muchas alocuciones en el Chapare decía, sin perder su típico humor criollo, que las compañeras y hermanas chapareñas debían ir a conquistar a los compañeros yuracarés trintarios para que de ese modo se convenzan de la necesidad de la carretera y hacerlos declinar en su (según él) irracional oposición, inclusive afirmó que si tuviera tiempo él mismo iría a enamorar a las compañeras yuracarés. Triplemente insultante el chistecito: por un lado desvirtúa el rol de la mujer en la sociedad boliviana queriendo mostrar que sólo son útiles si de exponer sus encantos femeninos se trata, por otro insinúa que los varones indígenas pueden llegar a renunciar a cualquier cosa si se les cruzara una falda y finalmente nos muestra el enorme ego que tiene, haciendo gala de una frase que propone la infalibilidad de sus propios encantos.
Ahora nuestro Mandatario nos vuelve a fascinar con una nueva arremetida misógina nuevamente en un discurso, esta vez ante el Alto Mando Militar en la Academia de Historia : “Ustedes saben, generales, almirantes, oficiales, cuando un jovenzuelo embaraza a su compañera, es preferible escapar al cuartel, y cuando sale del cuartel, es intocable ese soldado. Eso pasa porque las Fuerzas Armadas proyectan la imagen de Servicio a la Patria”; interesante frase que seguro ya ha dado vuelta al mundo para vergüenza de todos los que habitamos este bello País. Lejos de considerarla una broma debería ser motivo de pavor por muchos aspectos.
Éste tipo de apreciaciones presidenciales nos demuestra la calidad humana del mandatario al afirmar de forma directa y sin tapujos de que (como lo dijo textualmente) se puede escapar de la paternidad en los cuarteles, desde mi punto de vista es una provocación a que aquellos jóvenes, que por descuido o por falta de conocimiento, embarazan a sus parejas pueden dejar de asumir esa responsabilidad entrando al cuartel; y por si fuera poco les promete que al terminar su estancia bajo bandera se convertirán en “intocables” cuando las leyes bolivianas son muy claras al respecto ¿Habría que preguntarse si el "Servicio a la Patria" justifica la comisión de un falta u omisión de las obligaciones?.
Por otro lado causa lástima la benevolencia y servilismo con el cual actúan las autoridades militares ante su Capitán General desde el 2006; primero les impusieron el cambio de su lema sobre el cual descansó su doctrina en el último siglo de vida, luego uno de sus comandantes declaró a su fuerza como “Antiimperialista” en una clara “lamida de botas” pública; ahora, finalmente, ante este comentario no esperemos que pidan explicación si no se limitarán a aplaudir e instruir a que en los cuarteles no se rechacen a aquellos que huyan de la responsabilidad de la paternidad, más bien se los reciba con los brazos abiertos otorgándoles la cualidad de “intocables”.
Me imagino que esté capítulo terminará con la salida a la palestra del Sr. Canelas a tratar de hacernos creer que “el Presidente no quería decir esto sino más bien aquello” o por último sugerirá (como ya lo hizo antes) que no creamos mucho en las “bromas” del Presidente que al final son sólo bromas.