jueves, 17 de noviembre de 2011

Si de misóginos hablamos…………

Los chascarrillos picantes de nuestro Presidente sobre el papel de la mujer y el trato que debe darse a las mismas en la sociedad del moderno Estado Plurinacional ya no son una novedad.

Hace un tiempo nos deleitaba con el mordaz comentario de que en las regiones a las que visitaba y en las cuales existe obediencia ciega a la causa del MAS – IPSP, los varones caminan con un letrero que reza “Evo cumple” colgado debajo de la cintura, lejos de ser una broma es realmente aberrante; posteriormente en una de sus muchas alocuciones en el Chapare decía, sin perder su típico humor criollo, que las compañeras y hermanas chapareñas debían ir a conquistar a los compañeros yuracarés trintarios para que de ese modo se convenzan de la necesidad de la carretera y hacerlos declinar en su (según él) irracional oposición, inclusive afirmó que si tuviera tiempo él mismo iría a enamorar a las compañeras yuracarés. Triplemente insultante el chistecito: por un lado desvirtúa el rol de la mujer en la sociedad boliviana queriendo mostrar que sólo son útiles si de exponer sus encantos femeninos se trata, por otro insinúa que los varones indígenas pueden llegar a renunciar a cualquier cosa si se les cruzara una falda y finalmente nos muestra el enorme ego que tiene, haciendo gala de una frase que propone la infalibilidad de sus propios encantos.

Ahora nuestro Mandatario nos vuelve a fascinar con una nueva arremetida misógina nuevamente en un discurso, esta vez ante el Alto Mando Militar en la Academia de Historia : “Ustedes saben, generales, almirantes, oficiales, cuando un jovenzuelo embaraza a su compañera, es preferible escapar al cuartel, y cuando sale del cuartel, es intocable ese soldado. Eso pasa porque las Fuerzas Armadas proyectan la imagen de Servicio a la Patria”; interesante frase que seguro ya ha dado vuelta al mundo para vergüenza de todos los que habitamos este bello País. Lejos de considerarla una broma debería ser motivo de pavor por muchos aspectos.

Éste tipo de apreciaciones presidenciales nos demuestra la calidad humana del mandatario al afirmar de forma directa y sin tapujos de que (como lo dijo textualmente) se puede escapar de la paternidad en los cuarteles, desde mi punto de vista es una provocación a que aquellos jóvenes, que por descuido o por falta de conocimiento, embarazan a sus parejas pueden dejar de asumir esa responsabilidad entrando al cuartel; y por si fuera poco les promete que al terminar su  estancia bajo bandera se convertirán en “intocables” cuando las leyes bolivianas son muy claras al respecto ¿Habría que preguntarse si el "Servicio a la Patria" justifica la comisión de un falta u omisión de las obligaciones?.

Por otro lado causa lástima la benevolencia y servilismo con el cual actúan las autoridades militares ante su Capitán General desde el 2006; primero les impusieron el cambio de su lema sobre el cual descansó su doctrina en el último siglo de vida, luego uno de sus comandantes declaró a su fuerza como “Antiimperialista” en una clara “lamida de  botas” pública; ahora, finalmente, ante este comentario no esperemos que pidan explicación si no se limitarán a aplaudir e instruir a que en los cuarteles no se rechacen a aquellos que huyan de la responsabilidad de la paternidad, más bien se los reciba con los brazos abiertos otorgándoles la cualidad de “intocables”.

Me imagino que esté capítulo terminará con la salida a la palestra del Sr. Canelas a tratar de hacernos creer que “el Presidente no quería decir esto sino más bien aquello” o por último sugerirá (como ya lo hizo antes) que no creamos mucho en las “bromas” del Presidente que al final son sólo bromas.

Mientras tanto en el contexto internacional la imagen de nuestro País seguirá deteriorándose cada día más y más; mientras nosotros continuaremos siendo gobernados de chiste en chiste y de metida de pata en metida de pata.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Del respeto y sus bemoles

Se ha firmado un nuevo acuerdo marco entre nuestro Gobierno y el de los Estados Unidos de Norteamérica; aun que todavía el texto del acuerdo en su totalidad no es del dominio público, la particularidad más notable que ha hecho eco es la del “Respeto Mutuo”, pilar sobre el cual descansa éste nuevo documento de entendimiento entre dos pueblo; sobre la cual sería bueno reflexionar:

 “Respeto Mutuo”, frase que se ha escuchado desde 2,008 y repetida hasta el cansancio por los representantes del Estado (principalmente el Canciller y el Vicepresidente). La redundante frase expresa que existe el reconocimiento del País del Norte del valor cultural, histórico y social de nuestra Bolivia ante la Comunidad Internacional;  paralelamente, nosotros como País democrático y respetuoso de las leyes y tratados internacionales, concedemos las mismas cualidades en los Estados Unidos; por tanto desde ahora los bolivianos debemos reflejar ésto en actitudes, es en los hechos (no en los discursos) que ésta frase debe ser practicada.

 Dado que la firma del Documento ha institucionalizado éste concepto, en el futuro deberá cambiar de forma radical la actitud de nuestras autoridades y es necesario que recordemos que: No es respetuoso lanzar acusaciones sobre intervenciones de las agencias de ayuda, legaciones diplomáticas y/o embajadores del País con el que firmamos éste documento, con la promesa de mostrar las pruebas de las denuncias cuando sea necesario (hasta ahora no se ha mostrado nada); tampoco podemos calificar como “Respeto” al hecho de que cada octubre tengamos a personas mediáticas encabezando marchas y protestando en las puertas de la ahora acéfala Embajada, pidiendo la extradición de ex autoridades, ese tema debe ser tratado en el marco legal del Derecho Internacional y de acuerdos bilaterales existentes o por existir, mas no así a través de una protesta. No es considerado de nuestra parte poner adjetivos descalificantes a ésta ni a ninguna Nación por las actitudes que tomen las misma con respecto a problemas que se suscitan en diferentes puntos del planeta, máxime si éstas no nos afectan ni siquiera indirectamente; tampoco será diplomático acusar y hacer responsable a un solo País por fenómenos climáticos mundiales, fundamentalmente si nosotros como Estado no implementamos políticas reales que combatan éste problema dentro de nuestro territorio, o si estamos tratando de cortar un bosque milenario por la mitad para construir una carretera.

La diplomacia es fundamental para las relaciones exteriores y dejarla sólo a los diplomáticos no es actuar con respeto. La diplomacia comienza en casa, aquí en nuestro territorio, por tanto los que vivimos dentro del mismo debemos respetar para exigir que nos respeten. En éste sentido pienso que en el futuro ya no deben existir más denuncias sin pruebas, puesto que hacerlo no es solamente una falta de consideración con ellos también lo es para con todos los ciudadanos que habitan nuestro bello País; fungir como Presidente o Ministro es ser un Servidor Público y el concepto del mismo indica que son empleados de la colectividad, de toda la sociedad; por tanto deben servirla y no servirse de ella.

Por último, nunca se debe perder de vista que ser representantes electos de un Estado convierte a éstas personas en la imagen del mismo y dar mala imagen de algo tan grande como una comunidad de más de diez millones de personas es actuar de manera más que irresponsable; acaso entonces no deberíamos comenzar a hablar de “juicios de responsabilidades” para todos aquellos que de forma caprichosa y egocéntrica perjudican y perjudicaron la imagen del País haciendo uso de los micrófonos y de la exagerada cobertura que (también de forma irresponsable) les dieron los medios de comunicación… Creo que éste es un tema de profunda reflexión

lunes, 7 de noviembre de 2011

Los del medio del sandwich

El siete de agosto de 2,011 el presidente anunció que un millón de ciudadanos había accedido a la condición de “Clase Media” apropiando para su Gestión un logro que es más personal de las cabezas de familia de ese millón de compatriotas que de las políticas aplicadas desde 2,006 a la fecha. Decir que hay más personas en la clase medía debería alegrar a los que pasaron a pertenecer a ese estrato pero, lo más probable es que, lejos de ser una bendición sea una realidad sombría.

En Bolivia, pertenecer a la Clase Media es entre muchas cosas perder la voz; como ya no se es pobre el Gobierno no se ocupará más de ellos puesto que desde 2,006 se gobierna para todos, menos para la Clase Media; lejos de sentirse alagado el ciudadano que dejo de ser pobre para ser de “Clase Media” debería ponerse a pensar que ahora debe pedir factura para declarar, que como tiene mayores ingreso puede comprar más electrodomésticos, teléfonos móviles, computadores, reproductores de MP3, etc, etc, etc aumentando de esa forma el riesgo de que su vivienda sea víctima de los ladrones y/o sus hijos asaltados en las calles por que poseen algo que robar; flamantes conciudadanos de la nueva Clase Media, en Bolivia no hay seguridad ciudadana. Ahora esos compatriotas pertenecen a un estrato que accede a mejor educación y servicios de salud, pero no porque el Estado se los proporcione, más bien debido a que ellos van a ser quienes se lo financien (cosa que no está mal, pero va en contra del discurso gubernamental).

Nosotros los individuos de Clase Media son los que soportamos con nuestro trabajo e impuestos las subvenciones que el Estado otorga con nuestro dinero, como si fuera suyo, pagamos parte del costo de los carburantes que enriquece a contrabandistas y empobrece a nuestra amada Patria; nosotros pagamos las avalanchas de propaganda orientada a la desinformación y al envanecimiento; nosotros pagamos (o pagaremos) los treinta y dos millones del avión presidencial y pagamos los desfiles de los militares que sólo sirven para adular y evidenciar nuestra pobreza castrense.

Pasar a este estrato es tener algo que perder ya no se está abajo donde no se tiene nada que perder, por tanto salir a bloquear, marchar o hacer huelga de hambre es inconcebible puesto que hay que cuidar el trabajo o el negocio (o ambos) ya que aspiramos a llegar arriba, al lugar en el que se tienen tanto que perder un poco equivale a perder prácticamente nada.

Finalmente, pertenecer a la clase media es formar parte de los engañados por éste y todos los gobiernos, de los ilusos que piensan que los de allí o los de allá van a darnos paz, a mantener las carretas sin bloqueos, los precios estables, los salarios decentes, las avenidas sin dinamita o petardo; ser ciudadano de clase media es ser parte de los que ayer confiamos en los rosados, mañana en los verdes y pasado en los azules, pero ninguno va hacer otra cosa que servirse de nosotros, como hasta ahora.