Alguna vez en mis años universitarios escuche decir a un catedrático: "Si el poder corrompe, todas las personas que están en ejercicio del poder son cuando menos corruptibles, por tanto, el poder es sinónimo de corrupción". Si el poder es sinónimo de corrupción podemos decir entonces que: el poder es corrupción, entonces ¿Qué será el poder absoluto? La primera respuesta que se me viene a la cabeza es: El poder absoluto es corrupción absoluta.
Todo Gobierno, sea de izquierda o de derecha, que ha ostentado el poder absoluto ha sido corrompido con el paso del tiempo; como Ingeniero me atrevo a ponerlo de una manera más matemática: "La corrupción de un Gobierno es directamente proporcional a la cantidad de poder que éste ostenta e inversamente proporcional a la cantidad de oposición política que pueda tener".
Centrándome un poco más en el título del presente artículo y al hablar de la situación delicada que hoy estamos viviendo en nuestra Bolivia, no debemos perder de vista que los que hoy rigen Bolivia fueron elegidos en las urnas a través del voto de las y los bolivianos que tuvieron fe en una propuesta diferente a las anteriores, cansados de la corrupción y de los "pasanakus" de los ahora extintos partidos tradicionales. Fue el propio Evo Morales en el cierre de su última campaña presidencial que pidió el voto por el MAS, no sólo para Presidente y Vicepresidente, si no también para Diputados Uninominales y así tener el control del otrora Congreso Nacional.
Ante semejante y explicita muestra de sed de poder y de control ¿Qué hizo la sociedad boliviana? Lejos de pensar y ver más allá de nuestras fronteras a sociedades donde la libertad de prensa es inexistente, observar cómo se comportan gobiernos caprichosos e indolentes (me refiero explícitamente a Venezuela y Cuba) y una lista demasiado larga como para ponerla en este espacio; le dio el control de la Asamblea al MAS con lo cual la entrega del control político casi total del País fue institucionalizada.
Creo que no debemos buscar culpables en los ministerios, en las oficinas del aparato del Estado, en las gobernaciones departamentales y municipales. Culpables somos todos los que dimos el voto al actual “Proceso de Cambio” por cualquier razón que haya sido, entonces si fue así, no debemos extrañarnos que existe un cambio tan radical como el que ahora tenemos. El nombre mismo lo dice “Proceso de Cambio” si así se leía y lee Evo y Álvaro tenían (y todavía la tienen) la consigna de cambiar todo, de no dejar piedra sobre piedra lo construido, para bien o para mal, por los “Cachorros del Imperialismo”; políticos que con su aciertos y desaciertos tendieron la cama para que vivamos lo que nos toca hoy y nos tocará mañana. ¿Cómo llegamos a esto? Los rusos decían: “El socialismo nos llevó al borde del abismo, nosotros simplemente dimos un paso adelante”. Nunca olvidemos que el partido gobernante se llama Movimiento al Socialismo
Viva la República de Bolivia
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